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sábado, 3 de marzo de 2012

Nueva adolescencia


En este artículo y aprovechando esta importante plataforma para la divulgación científica, presentaremos algunos resultados obtenidos en una de las investigaciones de mayor relevancia hecha recientemente que cuenta con el respaldo del Centre for Behavioral Studies and Gender issues y está coordinado por éstos servidores en calidad de investigadores senior.
Realizado en un marco de tiempo de tres años y con un costo aproximado de 2 millones de dólares, muy propio de una estrategia primer mundista, el estudio analiza las coincidencias del cuadro psico-físico-social de hombres en dos etapas claves de su vida: la adolescencia y los 40s, "The Second Adolescence: A comparative study for improving the understanding of the forties something" algo así como "Segunda Adolescencia: Estudio Comparativo para un mejor entendimiento de los que tienen cuarenta y pico" fue realizado bajo una metodología cualitativa con diversas técnicas para la recolección de información, tales como: observación participativa, grupos focales, entrevistas a profundidad, testimonios, simulación y juego de roles. Las conclusiones más relevantes fueron:

1.Ambos grupos etarios -adolescentes y cuarentones- presentan un dilema acerca de su futuro, en otras palabras, ninguno sabe lo que quiere. La diferencia es que mientras eso no les importa a los adolescentes, a los cuarentones puede quitarle el sueño. Películas como Lost in translation (Perdido en Tokio) y About Schmidt ilustran este diagnóstico.
2.Producto de esta revolución interna que es caracterizada por altos grados de incertidumbre, los cambios externos no se hacen esperar: ropa, accesorios, tatuajes y cortes de cabello se mencionan entre los más manipulados aspectos a los que se recurre.
3.El rol de los pelos. Los más jóvenes luchan para hacer de las melenas un objeto sexual sin que entren en contradicción con las depilaciones en el resto de su cuerpo. A los de cuarenta luchan para lucir la escasa cabellera en contraste con los pelos que aparecen en orejas, pecho, nariz, espalda, entre otros lugares del cuerpo.
4.La mujer como fetiche. Los señores y los muchachos no presentan una predilección por un tipo de mujer, es decir, le gustan las jovencitas y las maduritas. Que haya alguna, es la orden del día. Sin embargo, el análisis multivariable arroja una leve tendencia en ambos grupos a preferirlas carajitas. Junto a esto, las "artes de buceo" se despliegan alcanzando los valores más altos.
5.Estrategias corpóreas. Los agujeros en tetillas y orejas, disimulados o no, así como inscribirse en el gym, retomar la raqueta, desempolvar la tabla de surf, sacar la bicicleta y los patines, son algunas de las maniobras comunes entre adolescentes y cuarentones.
6.Terminologías. La jeva(ita) o la mami, son los términos empleados para designar a las mujeres que se ajustan al estereotipo de belleza femenina (que por cierto es peligrosamente apuntalado en tierras venezolanas. Los cirujanos están felices). El resto de las féminas pasan a ser tipas.
Esto es sólo una pequeña muestra de los resultados más significativos de nuestra investigación, y dado el interés que ha surgido en todo el mundo, hemos iniciado una gira por 50 de las más importantes ciudades y centros de investigación. Para estar a tono con el tema, los patrocinantes de este tour científico son dos empresas: una farmacéutica y otra de artículos deportivos.



Guayana Páez Acosta y Alejandro Luy

domingo, 7 de febrero de 2010

La mujer después del amor


Oona Delgado y Alejandro Luy
Lo primero que debemos declarar es que pensamos que este artículo es un servicio público para las mujeres, el cual presentamos gratis y sin ánimo de drama, a fin de que conozcan el camino que están transitando. Si no hablamos de pasado, es decir “camino transitado”, es porque sabemos que difícilmente una mujer deja este camino una vez que lo ha tomado. Suena duro, pero “nunca es triste la verdad, lo que no tiene remedio”.
Para poder expresar claramente la visión de cada uno de nosotros, las frases antecedidas por OD, pertenecen a Oona, mientras que las AL, a Alejandro.
OD: Para poder entender cada fase hay que meterse en el contexto. Sea como sea que se dio la relación, cómo se desarrolló o cómo terminó (aunque fuera una cosa de 2 semanas o de 5 años), eres ceniza y el auto-compromiso es volverse Ave Fenix, para ti misma, para los demás, pero sobretodo para él. Al final quieres brillar para ti pero también para dolerle a él.
AL: De esto hay que entender que en el fondo usted, después del amor, no es nada si no piensa en él, para bien o para mal.
Fase 1: Aceptación y resignación.
OD: Duele demasiado, duele tanto que duele respirar. No entiendes cómo todo se complicó. Tu eras feliz y hoy despertaste y ya no. Así de simple. Un mal día. ¡¡Mierda volvió a pasar!!.
Casi que de manera inmediata, surge la segunda reacción “por algo está pasando esto y gracias a Dios pude vivirlo… estoy bien y debo sacarle el jugo a este momento, lo positivo y poco a poco este dolor va a pasar”.
Luego te preguntas ¿cómo puedo enfrentar este dolor?.
AL: Aun cuando acaba de suceder el hecho, y usted debería estar devastada, posiblemente esta sea la única etapa en la cual aun exista eso que llaman “auto-estima”.
Fase 2: Repasar el pasado.
OD: ¿Qué dije?. Será que dije algo, pero, ¿qué fue?. ¿Qué hice?. Estaba todo bien; yo era feliz y el también. Será por reclamar por la amiga, la madre, la hermana o esa noche que no quise ceder. Pronto pasará, se que pasará.
Mis amigas me llaman y tratan de consolarme. Pero es que ellas no me comprenden. No están en mi lugar. No tienen idea de cómo duele y cuánto aposté a esta relación y todo mi esfuerzo. Aún no lo entiendo, tenemos una conexión tan especial… nadie la puede igualar. El debe entender en cualquier momento en que soy yo, solo yo su amor.
AL: como verá, usted no ha entendido que le cerraron las puertas. Piensa que todo fue un mal entendido.
Fase 3: ¡¡¡No más!!!
OD: Debo quitarlo del Facebook y del msn, pero… aún no eliminarlo porque si el aún siente algo por mi tal vez piense que yo no quiero verlo ni en pintura y eso no es así. Yo sigo creyendo que podemos funcionar.
¡Ay¡ pero él se ve tan bien en el Facebook. No ha puesto ni un mensaje de sentimiento, de lejanía. Sus fotos con los amigos este fin de semana y la familia son tan, tan… coño se ven normales. El está feliz. Gracias a Dios le está yendo bien. Le deseo todo el bien del universo, él se lo merece. Esto pasará. Es duro para ambos pero yo se que pasará. ¡¡¡Dios, debo dejar de chequear su perfil!!!.
¿Quién es esta mujer que le ha estado escribiendo?... mira hay mensajes desde hace tiempo. ¿Quién será esta?. Verga, es bonita. Déjame entrar en su perfil.
AL: sin comentarios.
Fase 4: Combustión interna y externa.
OD: ¡El coño de su madre!... ¡¡¡hijo de puta!!!... Dime, qué se cree este guevón. ¿Ah?. Es decir, yo fui su jueguito, su tente en pie. ¡La banca pues!. Ha pasado tiempo y nada. Ni una puntica por el FB, por el chat, nada. Ah..pero cuando quería alimentarse de la gata ahí sí carajo. Ahí siii… mensajitos por chat, sms a toda hora.
Mierda, cómo extraño sus mensajitos en la mañana al levantarme. Pero todo fue falso, una gran mentira, nada. Aquí la que amaba y quería era yo y el muchas gracias por tus servicios mi amor.
No, no, debo estar exagerando porque sino si él no hubiera sentido nada por mí, no me hubiera presentado a su mamá y a sus amigos, ¿verdad?
Ah! Pero la pajúa esa le sigue escribiendo en el muro pa’ que todos lo vean y mira lo que pone. ¡¡¡El coño de su madre!!! Yo sabía que tenía que haber otra metiéndosele por los ojos, es que esto me parecía raro.
Coño la caraja esta explotada. Pero no, no, no mi amorrrr, pero a los talones a mi no me llega que va!!.
AL: en esta fase aparece la comparación obligatoria de usted con la otra. Para las mujeres siempre las otras son más feas, están en peor forma, e incluso mucho más brutas y bobas que usted. No siempre eso es así. Es más, pocas veces eso es así.
Fase 5: La evolución.
OD: ¡Que pendeja he sido! No pierdo más tiempo. Me voy a poner a hacer ejercicio, leí en una revista que eso es lo más recomendable para salir de rupturas y depres. Además le voy a dar el 100% a mi trabajo eso si es importante.
Nada de hombres por un buen rato me voy a quedar tranquilita. Como me dicen todos, el amor solo llega pero yo ahora me quedo sola por un rato.
AL: las acciones en esta fase son equivalentes a comer caramelos cuando se está dejando el cigarrillo. Y tienen los mismos resultados. No funcionan.
Fase 6: Salir de la madriguera.
OD: Ok, acepte salir con las muchachas al cine, a cenar, a la piscina y para un pub. Yo no me voy a quedar aquí toda la vida, ¿qué pasa? La vida continúa. Soy demasiado valiosa para él y para cualquier otro que lo que quiera es un jueguito.
Ay, ami debo confesar que tengo ganas de echar uno. Dios, eso si era candela. Bueno, pero debo estar cociente de que eso no pasará otra vez. Además nada de hombres.
AL: Ja ja ja. Perdón. Sin comentarios.
Fase 7: Resurrección.
OD: ¡Marica!, ¿dónde estabas? Conocí a un tipo. Chama, cuando lo vi fue el corrientazo pues. Hay unas cositas ahí que no me gustan mucho pero… Tienes que verlo es mortal. Me pidió el número. No sé, tal vez salgamos, qué se yo. Comparado con la rata sucia esa le lleva una morena. Aunque ami, aún lo extraño. Pero no… es ver hacia adelante.
No me voy a emocionar con este. Si se da algo bien, chévere. Pero hasta ahí.
AL: Debido al alto grado de desespero con el que se llega a esta etapa, es previsible que el tipo sea horrendo y bobo, pero ella es incapaz de notarlo porque sus sensores están atrofiados.
Fase 8: Houston…tenemos un problema.
OD: ¡Que lindo es! Me llama, y a cada rato un sms. Me agregó a toda vaina, hasta el twitter que casi no uso.
Ya hemos salido un par de veces. No aún no se cómo besa pero… uff tiene pinta que es de lo mejor. !Como huele! mmm.
Aún me duele lo del perro ese, pero yo me dije: la vida debe continuar, además todo el mundo me dice que todos los hombres no son iguales. De pronto este no lo es. Hay que arriesgarse. Mierda, ¿será que me estoy enamorando de este tipo?.
AL: En esta fase puede ocurrir una horizontalización de la relación, lo cual no evitará llegar a la próxima fase.
Fase 9: The same old song.
OD: Ami, ¿dónde estabas?. ¡Marica, me quiero morir! ¿Sabes lo que paso con el tipo?. ¿Puedes creerlooooo?.
AL: Ufffffff
Fase 10: El pasado ya pasó.
OD: No chama que va. ¡Yo si, nojoda!. Los tengo ahí a los dos, en el msn y el Facebook. Para que vean cómo estoy. Que vean de lo que se perdieron.
Cuerda de patanes.
AL: Regresar a la Fase 1.

Recomendamos escuchar a Fito Páez, El amor después del amor

domingo, 13 de diciembre de 2009

Ya no hay hombres…


Apenas escuché las primeras estrofas del himno favorito de las mujeres, el cual ellas empiezan a interpretar los 27 y no paran hasta varias décadas después, agradecí tener a mano la laptop cargada de música y mis audífonos extra-aislantes.
Y la suerte fue mayor porque estaba en el propio nido de cuaimas, rodeado por tres de ellas: la antesala de un consultorio ginecológico. El entorno entonces era favorable para que se explayaran en el canto lastimero y al mismo tiempo acusador, aprovechando que la única presencia masculina era yo.
La orquesta la empezó a dirigir la morena de unos 45, cuando arrancó con “en este país ya no hay hombres…los que hay están casados o son homosexuales”. Supongo que el lugar no le permitió decir, de una, “maricos”.
Al instante, la otra cuarentona más joven y la que aparentaba más bien unos 50 asintieron y le hicieron el coro. “Si vale yo no sé lo que pasa; parece que le tuvieran miedo a uno”, dijo la de 50, mientras que las otras seguían con el sube y baja de la cabeza.
“Fíjate yo lo que quiero tener es un muchacho y no encuentro quien...” Y en ese momento notó mi presencia la morena de 45, y creo que recogió un “me haga el favor”, el cual sustituyó por “esté interesado”. Acto seguido se inventó que el esposo de una amiga le echaba broma con eso, que él le hacía el favor, pero finalmente la preñez no había llegado.
Antes de abrir el bolsillo del morral, buscar los audífonos, escoger un disco de Fito Páez y echarlo a andar, me vi atrapado por esta letanía que ya la he escuchado demasiadas veces a manera de confesión de las mujeres: “en este país no hay hombres…los que hay están casados o son maricos”.
Una vez aislado gracias a la música, empecé a imaginarlas a cada una en su real realidad que ocultan bajo la frasecita que transfiere la responsabilidad a un país falto de hombres solteros. Podría apostar que a la cincuentona más de un “carajito” de 30 ó 35 se le ha acercado, y ella – posiblemente escarbando en la formación de las monjas o el qué dirán – habrá salido huyendo por la derecha con “esto es una locura”. Claro luego en su soledad, y en la ausencia de caricias y felicidad, lanza la estrofa “aquí no hay hombres y los que hay están casados o son maricos”.
Por otra parte me cuesta pensar que la de 45, al querer tener un muchacho, ignora que con seducir al primer hombre que le parezca atractivo, soltero, casado, joven o viejo, amigo o desconocido, y sin condón (camisinha, preservativo, cosito) de por medio lograría su objetivo de vida. ¿Acaso ella no sabe que los hombres somos básicos? Estoy seguro de que el esposo de la amiga del cual hablaba le ha dicho varias veces “vamos a darle”, a lo cual ella ha respondido: “ay no, es que tu eres el esposo de mi amiga”. Claro, en el consultorio o en la reunión de amigas, o en el bar, la excusa es la otra: “no hay hombres…están casados o son maricos”.
Al final, la declaración no es otra cosa que la manera de las mujeres de construir sus cordilleras para hacerse cada día más el difícil ejercicio de ser feliz. Una cadena montañosa elevada pensando en rodearla con el futuro feliz, en vez dedicarse la felicidad cada hora, cada día.
“Y a rodar, y a rodar y a rodar mi vida; y a rodar, y a rodar y a rodar mi amor
Yo no sé donde va mi vida, yo no sé donde va, pero tampoco creo que sepas vos”
En un ambiente como ese, Fito suena mucho mejor.


Alejandro Luy
13 de diciembre de 2009