Es increíble, pero aun existen personas que no saben la diferencia entre el software y el hardware. Y no se crean, eso es importante porque confundir una cosa con la otra, le lleva a la gente a cometer errores, porque si te pones a trabajar en el software sin tener el hardware, tu crees que las cosas van a salir bien, y no es así.
En mi labor educativa me dispongo a explicar que es una cosa, y que es otra. Utilizaré para esos fines la PAZ.
Fíjese, cuando el gobierno venezolano habla de PAZ el software son los conciertos, las bailoterapias en la avenida Bolívar de Caracas, las caimaneras, los globos blancos, las frases hechas, los artistas camaradas, la gente feliz dos días después de que asesinaron tres personas, un plan de pacificación, unos fuegos artificiales, horas de cadena hablando de convivencia, alegría, y para finalizar canciones de Alí Primera.
Lo demás, lo que falta, lo necesario, lo que usted sabe que no se está haciendo, es el hardware.
Por eso es que este computador, Venezuela, no funciona.
Es bueno que se sepa que los insultos, la calificación de asesinos y fascistas a cualquiera que piensen distinto, no es hardware ni software, sólo ideología.
sábado, 15 de febrero de 2014
sábado, 25 de enero de 2014
Ay, la paz
26 de enero de 2014. 20 días después de un asesinato que podríamos calificar de emblemático; el de Mónica Spear. 26 días de empezar un 2014 precedido por 23.700 muertes violentas en el 2013.
Es el 26 de enero y se anuncian actividades en favor de la paz en Venezuela.
Una convocatoria la hace el Gobierno nacional, la otra la hace Alejandro Pérez, un extraordinario lider social fundador de Una Mano Amiga (UMA).
Juro que me sentiría un desalmado si no deseara éxito en esas acciones por su fin último como es la PAZ, así como en otras jornadas, especialmente aquellas orientadas a educar de manera sostenida a nuestros niños como las que lleva adelante desde hace tiempo mi amiga Linsabel Noguera, la Rana Encantada, o la que coordina Chuo Torealba denominada "Barrios por la Paz".
Pero desearles éxito, por su legítima y positiva intención, no significa que las suscriba y que por tanto yo vaya a participar. Me gustaría tener otro motivo mas futil para estar ausente, pero la razón de mi decisión es que ambas son inútiles y vacias. Repito, asumiendo cada letra, a mi criterio son inútiles y vacias.
La convocada del Gobierno seguramente estará centrada en actividades deportivas, musicales, recreativas, y pinta caritas para los niños, y bicicletas, que serán bañadas con discursos que no hablarán del problema sino de lo que el gobierno está haciendo (o va a hacer) para buscar la paz, incluyendo la revisión de la parrilla de televisión. A lo mejor hasta hay una tercera caimanera con deportistas famosos. Seguro que sueltan globos.
Nada de eso es lo que al menos yo creo que se necesita para que se de la paz en el país. Sería larga la lista de cosas que debe hacer, y no ha hecho, el gobierno que se podría sintetizar en: modelar con el discurso (particular tarea de los miembros del PSUV, de los conductores de los programas de las televisoras y radios del estado), hacer cumplir las leyes y evitar la impunidad, iluminar las calles, coordinar con toda la sociedad y dialogar, especialmente con los que no piensan como ellos.
La convocada por la sociedad civil, con camisas blancas con la palabra PAZ, supongo que tendrá como fin primordial recordarle al Gobierno sus responsabilidades y mostrar la preocupación de los ciudadanos. Si ese es el motivo, me pregunto si acaso alguien cree que el gobierno no sabe perfectamente ambas cosas. Se lo han dicho especialistas, se lo ha dicho la gente en la morgue, se lo dicen los líderes de partidos de la oposición y también los líderes en sus comunidades de sectores populares que aun vinculados con el chavismo, tienen claro la ausencia por mucho tiempo del gobierno en materia de seguridad.
A las 6 de la tarde del 26 de enero de 2014, todo el mundo estará en sus casas y el lunes las jornadas aparecerán en los titulares de primera página. En algunos periódicos junto a los muertos ingresados a la morgue y en otros sazonados con una noticia sosa a favor del gobierno.
Inútil y vacía será la jornada en su conjunto, si el discurso en la Asamblea es de agresión, si el motorizado - armado o no - es quien manda en la calle, si en las calles por donde transitamos siguen los postes sin luz, si los pranes ejercen su violencia dentro y fuera de la cárceles a través de las bandas que controlan, si en el metro o en la camioneta o en tu carro sientes la amenaza de ser atracado, si a los médicos de hospitales públicos los amenazan, asaltan y hasta apuñalan.
Ay, la paz, las cosas que se hacen en tu nombre.
Es el 26 de enero y se anuncian actividades en favor de la paz en Venezuela.
Una convocatoria la hace el Gobierno nacional, la otra la hace Alejandro Pérez, un extraordinario lider social fundador de Una Mano Amiga (UMA).
Juro que me sentiría un desalmado si no deseara éxito en esas acciones por su fin último como es la PAZ, así como en otras jornadas, especialmente aquellas orientadas a educar de manera sostenida a nuestros niños como las que lleva adelante desde hace tiempo mi amiga Linsabel Noguera, la Rana Encantada, o la que coordina Chuo Torealba denominada "Barrios por la Paz".
Pero desearles éxito, por su legítima y positiva intención, no significa que las suscriba y que por tanto yo vaya a participar. Me gustaría tener otro motivo mas futil para estar ausente, pero la razón de mi decisión es que ambas son inútiles y vacias. Repito, asumiendo cada letra, a mi criterio son inútiles y vacias.
La convocada del Gobierno seguramente estará centrada en actividades deportivas, musicales, recreativas, y pinta caritas para los niños, y bicicletas, que serán bañadas con discursos que no hablarán del problema sino de lo que el gobierno está haciendo (o va a hacer) para buscar la paz, incluyendo la revisión de la parrilla de televisión. A lo mejor hasta hay una tercera caimanera con deportistas famosos. Seguro que sueltan globos.
Nada de eso es lo que al menos yo creo que se necesita para que se de la paz en el país. Sería larga la lista de cosas que debe hacer, y no ha hecho, el gobierno que se podría sintetizar en: modelar con el discurso (particular tarea de los miembros del PSUV, de los conductores de los programas de las televisoras y radios del estado), hacer cumplir las leyes y evitar la impunidad, iluminar las calles, coordinar con toda la sociedad y dialogar, especialmente con los que no piensan como ellos.
La convocada por la sociedad civil, con camisas blancas con la palabra PAZ, supongo que tendrá como fin primordial recordarle al Gobierno sus responsabilidades y mostrar la preocupación de los ciudadanos. Si ese es el motivo, me pregunto si acaso alguien cree que el gobierno no sabe perfectamente ambas cosas. Se lo han dicho especialistas, se lo ha dicho la gente en la morgue, se lo dicen los líderes de partidos de la oposición y también los líderes en sus comunidades de sectores populares que aun vinculados con el chavismo, tienen claro la ausencia por mucho tiempo del gobierno en materia de seguridad.
A las 6 de la tarde del 26 de enero de 2014, todo el mundo estará en sus casas y el lunes las jornadas aparecerán en los titulares de primera página. En algunos periódicos junto a los muertos ingresados a la morgue y en otros sazonados con una noticia sosa a favor del gobierno.
Inútil y vacía será la jornada en su conjunto, si el discurso en la Asamblea es de agresión, si el motorizado - armado o no - es quien manda en la calle, si en las calles por donde transitamos siguen los postes sin luz, si los pranes ejercen su violencia dentro y fuera de la cárceles a través de las bandas que controlan, si en el metro o en la camioneta o en tu carro sientes la amenaza de ser atracado, si a los médicos de hospitales públicos los amenazan, asaltan y hasta apuñalan.
Ay, la paz, las cosas que se hacen en tu nombre.
lunes, 6 de enero de 2014
Sabrosones
Si me preguntan hoy cuál es la palabra con la cual definiría a los venezolanos, es "sabrosón", y por supuesto el himno sería una canción de los hermanos Servando y Florentino Primera.
Quienes ejemplifican mejor esta condición son los motorizados y ciertos deportistas profesionales. De los primeros ya usted sabe suficiente como para entender el porqué del calificativo (que para ellos no es una descalificación sino una honra). Pero, por qué también los deportistas. Ya te lo explico.
El sábado 4 de enero hacia zaping y me detuve en el juego Zulia vs Magallanes pa´ve como andaba la vaina. El juego estaba en pleno apogeo y de pronto enfocan al grande liga, es decir al que ha jugado en equipos de la Major League Baseball de los Estados Unidos de América, Carlos "El Toro" Zambrano en la cueva en franelilla alentando a los bateadores de su equipo. Me pregunté: ¿y qué hace ese allí sin uniforme?, y luego me hice una segunda pregunta: ¿y porqué "El Almirante" Carlos García, manager de Magallanes, no lo manda a usar el uniforme?.
Lo que se me ocurrió como respuesta fue que "El Toro" y "El Almirante" están tan sobrados, son tan sabrosones, que poco les importa las leyes que rigen dentro del campo de béisbol en Venezuela. Eso es allá en Miami, en Chicago, en Pittsburg, donde se ponen con esas pendejadas de reglas, jugadores y uniformes.
Al día siguiente, en el juego Caracas-La Guaira se formó una tángana cuando Armando Galarraga le pegó un bolazo a Alex Cabrera ("El Samurai"), y me entero por la crónica de Ignacio Serrano (http://www.elemergente.com/2014/01/galarraga-y-aguilar-enfrentan-riesgo-de.html#more) que Galarraga y Jesús Aguilar "enfrentan el riesgo de ser sancionados" ya que "algunos testigos presentes en el Universitario aseguran que Aguilar le lanzó al Samurái un golpe al cuello, que impactó, a pesar de que ni siquiera es parte del equipo en esta postemporada, por decisión propia".
Como ven Aguilar y el manager Dave Hudgens, vinculados con Índios de Cleveland y los Mets de Nueva York respectivamente, son, en nuestra pelota profesional, sabrosones, sino como explica que quién no está jugando está uniformado dentro del campo con la anuencia del manager del equipo.
Cuántas otras sorpresas de estos motorizados del parque de béisbol nos dará este round robin y esta final, con la ayuda de los árbitros que, como nuestros policías, parecen que no ven a los jugadores andando en contra vía.
Alejandro Luy
6 de enero de 2014
viernes, 3 de enero de 2014
Chinos y motos, aciertos y desaciertos
Este dos de enero de 2014 me propongo a escribir sobre un par de asuntos que me han dado vuelta en estos días de vacaciones.
El primero: Saludos chinos
En las fechas navideñas la "Comunidad China" presentó una propaganda para desear feliz navidad y año nuevo a todos los venezolanos. El cuadro lo componían señores en traje, muchas chicas lindas vestidas en rojo y posando como misses, hablando en perfecto español y algún cuadro final con bailarines vestidos en traje típico amarillo.
Muchas sonrisas y simpatía, para transmitir cercanía con el pueblo de Venezuela.
Aunque se puede agradecer el gesto, tenemos que reconocer que es raro, extraordinario, muy poco común, y la pregunta es ¿por qué el mensaje?
Es posible que usted lo sepa, o al menos tenga su tesis, y como yo tengo la mía y este espacio, me da por mencionarla.
Intuyo que la "comunidad China" pagó un estudio para medir la apreciación de los venezolanos sobre los chinos, y que el descubrimiento fundamental es que estos no se integran a los venezolanos, y por tanto sea natural que lo no nos gusten y menospreciemos su presencia.
En el estudio, que estimo hicieron, encontraron un porcentaje de rechazo a los chinos como inversores en el país, sustentados en una estrecha relación con el gobierno nacional.
Por tanto, y si mi tesis es correcta, la propaganda navideña es una acción correcta para acercar a los chinos a los venezolanos, que requerirá de muchos otros mensajes (que no mencionaré) para mejorar la percepción hacia sus coterráneos dentro de uno de los países donde sus empresas parece que estarán presentes por muchos años.
El segundo: Motos sin control
Salgamos de esto de una vez: los venezolanos odiamos a los motorizados; por su constante violación a las normas, su propensión a la anarquía, porque se creen dueños de las vías.
Por otra parte las estadísticas en el país indican que ya se está convirtiendo en un problema de salud pública la cantidad de motorizados que mueren o sufren graves fracturas, muchas veces (aunque no lo reconozcan) por su manera de conducir.
Esos problemas, notablemente reconocidos, parecen ser ignorados por las empresas fabricantes de motos. Las propagandas sobre motos que he visto hasta ahora se dedican a promocionar las máquinas con las curvas de Diosa Canales y a exaltar al motorizado trabajador, padre de familia, que usa casco, que respeta las leyes.
Puede que Diosa ayude a vender más motos, pero ignoro cual es la consecuencia de ensalzar la idea poco aceptada del motorizado ejemplar para los fines e la empresa o su responsabilidad social.
Creo que es desacertada la estrategia. Para vincularse mejor con sus clientes (compran motos primero y luego los repuestos) la empresas deberían mostrarse más interesadas en promover aptitudes que terminen disminuyendo las muertes y los huesos rotos, a la par de mejorar el comportamiento de los que actúan diariamente al margen de la ley.
El primero: Saludos chinos
En las fechas navideñas la "Comunidad China" presentó una propaganda para desear feliz navidad y año nuevo a todos los venezolanos. El cuadro lo componían señores en traje, muchas chicas lindas vestidas en rojo y posando como misses, hablando en perfecto español y algún cuadro final con bailarines vestidos en traje típico amarillo.
Muchas sonrisas y simpatía, para transmitir cercanía con el pueblo de Venezuela.
Aunque se puede agradecer el gesto, tenemos que reconocer que es raro, extraordinario, muy poco común, y la pregunta es ¿por qué el mensaje?
Es posible que usted lo sepa, o al menos tenga su tesis, y como yo tengo la mía y este espacio, me da por mencionarla.
Intuyo que la "comunidad China" pagó un estudio para medir la apreciación de los venezolanos sobre los chinos, y que el descubrimiento fundamental es que estos no se integran a los venezolanos, y por tanto sea natural que lo no nos gusten y menospreciemos su presencia.
En el estudio, que estimo hicieron, encontraron un porcentaje de rechazo a los chinos como inversores en el país, sustentados en una estrecha relación con el gobierno nacional.
Por tanto, y si mi tesis es correcta, la propaganda navideña es una acción correcta para acercar a los chinos a los venezolanos, que requerirá de muchos otros mensajes (que no mencionaré) para mejorar la percepción hacia sus coterráneos dentro de uno de los países donde sus empresas parece que estarán presentes por muchos años.
El segundo: Motos sin control
Salgamos de esto de una vez: los venezolanos odiamos a los motorizados; por su constante violación a las normas, su propensión a la anarquía, porque se creen dueños de las vías.
Por otra parte las estadísticas en el país indican que ya se está convirtiendo en un problema de salud pública la cantidad de motorizados que mueren o sufren graves fracturas, muchas veces (aunque no lo reconozcan) por su manera de conducir.
Esos problemas, notablemente reconocidos, parecen ser ignorados por las empresas fabricantes de motos. Las propagandas sobre motos que he visto hasta ahora se dedican a promocionar las máquinas con las curvas de Diosa Canales y a exaltar al motorizado trabajador, padre de familia, que usa casco, que respeta las leyes.
Puede que Diosa ayude a vender más motos, pero ignoro cual es la consecuencia de ensalzar la idea poco aceptada del motorizado ejemplar para los fines e la empresa o su responsabilidad social.
Creo que es desacertada la estrategia. Para vincularse mejor con sus clientes (compran motos primero y luego los repuestos) la empresas deberían mostrarse más interesadas en promover aptitudes que terminen disminuyendo las muertes y los huesos rotos, a la par de mejorar el comportamiento de los que actúan diariamente al margen de la ley.
domingo, 1 de diciembre de 2013
En qué comuna vive usted. Alejandro Luy
Vamos a suponer que usted y yo vivimos en una de las 2740 comunas de Suiza. Lo primero que usted y yo debemos saber es que en Suiza la "comuna" es lo que en Venezuela conocemos como municipio. No es una "estrategia ofensiva Revolucionaria para la liberación del país de la pobreza material y espiritual" como la concibe el gobierno venezolano y lo expresa en la página del Ministerio del Poder Popular para las Comunas, que se interpreta como un gobierno paralelo a las Alcaldías, creado al margen de la Constitución.
Pero volvamos Suiza, por ejemplo a alguna de las 87 "comunas" del Cantón de Lucerna, y supongamos que el 8 de diciembre son las elecciones municipales, para escoger el Alcalde y los Concejales. Si usted y yo viviéramos allí, y fuéramos ciudadanos comunes, no militantes de un partido político, estaríamos evaluando las propuestas de los candidatos para solventar los problemas de la región como pueden ser el retardo de dos minutos que se ha venido viviendo en los últimos tiempos en el sistema de transporte o las tres bicicletas hurtadas el pasado verano. Usted, o yo, no estaría atento si el candidato es a fin al Presidente del Consejo Federal Suizo, porque está seguro que sus políticas estarán enmarcadas en la constitución y hacia la atención de los ciudadanos, es decir de usted. Usted sabe que ni el alcalde va a defender una política contraria a sus funciones (por ejemplo la creación de una "comuna" paralela) ni el Consejo Federal se le va a ocurrir desarrollar estrategias para sabotear la labor de su alcalde (el suyo, se entiende) para perjudicar a los ciudadanos, y que si algo de eso sucede, sabe que contará con una justicia independiente que a través de la Corte Suprema Federal de Suiza.
En esas condiciones, un candidato espera medirse con ideas a otro, sin que ninguno haga uso de los recursos públicos, sin que nadie se sienta amenazado con inhabilitaciones o juicios por el solo hecho de estar dominando las encuestas. Y si ese candidato gana, y no es del partido dominante en el Gobierno Central, está seguro que contará con todos los recursos necesarios, y podrá articularse con los ministerios de ambiente o de seguridad.
Claro está, si usted estuviera en una comuna suiza no tendría la necesidad de usar el voto como manifestación de su descontento con el gobierno central y los fracasos económicos, de seguridad o de salud del país. Para ello hay instancias adecuadas...que funcionan.
Pero, ni usted ni yo estamos en Suiza, tenemos que ir a elegir alcaldes y concejales el próximo domingo 8 y, a diferencia del país europeo, en Venezuela hay algo que se llama polarización política, y creo que no es el momento en que esta va a poder romperse aunque lo pida Claudio Fermín, el MAS y Felipe Mujica. Ya en las últimas elecciones parlamentarias Henri Falcón, Vladimir Villegas y Margarita López Maya defendieron la tesis contra la polarización y el resultado fue que con unos saltos de talanquera y el uso de los otros poderes nada independientes hoy el gobierno tiene 99 votos y Maduro su Ley Habilitante.
Si usted aun vive en la disyuntiva si las elecciones del 8 de diciembre deben verse o no como un plebiscito, o mejor si usted está convencido de que no debe ser leído así le pregunto, ¿en qué comuna suiza vive usted?
Alejandro Luy
Pero volvamos Suiza, por ejemplo a alguna de las 87 "comunas" del Cantón de Lucerna, y supongamos que el 8 de diciembre son las elecciones municipales, para escoger el Alcalde y los Concejales. Si usted y yo viviéramos allí, y fuéramos ciudadanos comunes, no militantes de un partido político, estaríamos evaluando las propuestas de los candidatos para solventar los problemas de la región como pueden ser el retardo de dos minutos que se ha venido viviendo en los últimos tiempos en el sistema de transporte o las tres bicicletas hurtadas el pasado verano. Usted, o yo, no estaría atento si el candidato es a fin al Presidente del Consejo Federal Suizo, porque está seguro que sus políticas estarán enmarcadas en la constitución y hacia la atención de los ciudadanos, es decir de usted. Usted sabe que ni el alcalde va a defender una política contraria a sus funciones (por ejemplo la creación de una "comuna" paralela) ni el Consejo Federal se le va a ocurrir desarrollar estrategias para sabotear la labor de su alcalde (el suyo, se entiende) para perjudicar a los ciudadanos, y que si algo de eso sucede, sabe que contará con una justicia independiente que a través de la Corte Suprema Federal de Suiza.
En esas condiciones, un candidato espera medirse con ideas a otro, sin que ninguno haga uso de los recursos públicos, sin que nadie se sienta amenazado con inhabilitaciones o juicios por el solo hecho de estar dominando las encuestas. Y si ese candidato gana, y no es del partido dominante en el Gobierno Central, está seguro que contará con todos los recursos necesarios, y podrá articularse con los ministerios de ambiente o de seguridad.
Claro está, si usted estuviera en una comuna suiza no tendría la necesidad de usar el voto como manifestación de su descontento con el gobierno central y los fracasos económicos, de seguridad o de salud del país. Para ello hay instancias adecuadas...que funcionan.
Pero, ni usted ni yo estamos en Suiza, tenemos que ir a elegir alcaldes y concejales el próximo domingo 8 y, a diferencia del país europeo, en Venezuela hay algo que se llama polarización política, y creo que no es el momento en que esta va a poder romperse aunque lo pida Claudio Fermín, el MAS y Felipe Mujica. Ya en las últimas elecciones parlamentarias Henri Falcón, Vladimir Villegas y Margarita López Maya defendieron la tesis contra la polarización y el resultado fue que con unos saltos de talanquera y el uso de los otros poderes nada independientes hoy el gobierno tiene 99 votos y Maduro su Ley Habilitante.
Si usted aun vive en la disyuntiva si las elecciones del 8 de diciembre deben verse o no como un plebiscito, o mejor si usted está convencido de que no debe ser leído así le pregunto, ¿en qué comuna suiza vive usted?
Alejandro Luy
lunes, 4 de noviembre de 2013
Entrevista de Aymara Lorenzo sobre El Arca Criolla
viernes, 27 de septiembre de 2013
El país, un accidente
En la mañana del viernes 27 de septiembre de 2013 un camión cargado de
carne proveniente de Colombia transita velozmente la autopista Francisco
Fajardo, ignora las restricciones de altura y en consecuencia choca contra una
barra de metal amarilla ubicada antes de los puentes, colocada con la intención de evitar los golpes a la
estructura de concreto.
Con el choque el conductor muere asfixiado. Su acompañante resulta herida.
Con el choque el conductor muere asfixiado. Su acompañante resulta herida.
Cuando el cadáver aún está fresco, el camión empieza a ser saqueado.
20 % de la carga se la llevan los dueños de carros y motos que quedaron cerca
del accidente.
Se forma la cola y algunos motorizados (¿cuántos serían?), las jaurías
de perros que pueblan el asfalto, empiezan a asaltar a los conductores
que por curiosos, desprevenidos o por tener el aire acondicionado dañado tienen
sus ventanas abajo.
A instante del desastre ocurrido en la autopista a nivel de Los Ruices, sus
alrededores y la ciudad toda empezó a colapsar. Ya había entrado la tarde,
pero hasta la frecuentemente solitaria avenida Mohedano de La Castellana era un
caos por la tranca.
Este accidente resume el país que vivimos, o al menos la ciudad capital
anárquica, desorganizada, promotora de la ilegalidad e inhumana que se ha
estado construyendo.
Comida importada, exceso de velocidad, asaltos con total impunidad,
tráfico infernal, seres "auto-dependientes”, saqueo como forma de "re-invindicación"
y - quizás lo más grave- falta de ética o escrúpulos de una población que
frente a la carne muerta de un ser humano, responde con la acción de robar
carne muerta de un animal.
Ejemplos que ratifican lo anterior lo encontramos en las calles, la
prensa o en nuestra vida. Pero me da por
recordar que hace unos meses un adolescente, con problemas mentales a quien se
le había muerto su madre, se suicidó lanzándose de los pisos superiores del
Millenium Mall hacia la feria de comida. Mientras el cadáver estaba allí, con
un padre llorándolo, la gente tomó fotos y las subió al twitter, los comercios
de comida permanecieron abiertos, comensales siguieron con su faena de papas
fritas y hamburguesas. Hasta hubo quien
se molestó con el suicida que les jodió el almuerzo.
Estos hechos 27 de septiembre de
2013, y los millones ocurridos en los últimos años, nos dicen que hoy el país
es un accidente.
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